Testimonios
"Los conflictos quedaron atrás"
Úrsula Moncada Villegas de 19 años tiene padres peruanos y vive en Zapotillo (Ecuador). En su opinión, el Centro Binacional de Formación Técnica Agropecuaria de Zapotepamba que es parte del Proyecto Catamayo – Chira, contribuye a la paz. "Soy ciudadana de la línea de frontera, con familia en Perú y en Ecuador. Qué bueno que los conflictos quedaron atrás", comenta. Hace una década era impensable un centro de estudios binacional, que albergue a ciudadanos de ambos países, pero desde 1998, cuando se firmó la paz, el rumbo de integración no para.
El Proyecto Binacional de Ordenamiento, Manejo y Desarrollo de la Cuenca Catamayo – Chira se ejecuta con el financiamiento de la Cooperación Española AECI, por 6 millones de euros, en su componente de Educación apoyó la creación de un Centro Binacional de Formación Técnica Agropecuaria con dos sedes: una en Ecuador y otra en Perú.
Según los profesores el objetivo es preparar a la nueva generación de hombres del campo. "Lo que nosotros queremos es que los estudiantes sepan enfrentar la vida", sostiene Florencio Zevallos. "No solo los preparamos para actividades en el campo sino también en administración, contabilidad y finanzas. El programa de estudios considera organización y gestión de producción vegetal y animal."
El Centro financia microempresas que los alumnos desarrollan en todas las etapas, con lo cual ganan experiencia para futuros proyectos. Los ingresos obtenidos permiten solventar los gastos.
Diego Valero, representante de los alumnos ecuatorianos, remarca: "Aprendemos desde crianza de insectos, lo que nos ayudará a controlar las plagas de los sembríos, hasta rentabilidad de las cosechas". El centro cuenta con un laboratorio de control biológico, donde experimentan con insectos que controlan plagas, con la asesoría del Servicio de Sanidad Agraria (Senasa).
Diego Valero
Representante de los alumnos ecuatorianos
Diego Valero